Te haré un castillo. Capítulo 23

Capítulo 23

Lo correcto

Nada más salir del metro, telefoneó a Jordi. Le urgía hablar con él. Sentía que podía confiar en él. Este le dijo, que aún estaba en su despacho. Así que entró en el edificio, y se registró. A pesar de trabajar allí, en horas no laborales, debían registrarse como visitantes. Subió hasta la primera planta, y fue directamente al despacho de Jordi. Allí estaba, comiendo comida china que había pedido al restaurante más cercano. 
- ¿Pasa algo Jimena? –preguntó atónito
- Comisario…-se la notaba nerviosa
- Tranquila… -se levantó y la ayudó a sentarse
- No sé cómo empezar… -la tensión acumulada hizo que rompiera a llorar.
- Lo primero es tranquilizarse. –se colocó de rodillas preocupado.
- ¿Se acuerda cuando en aquella reunión me notó rara? –preguntó
- Sí, me acuerdo. Un problema familiar, me parece –no entendía
- No era del todo cierto…-confesó
- Necesitas calmarte, Jimena. Voy a traerte una pastilla –dijo mientras abría un cajón
- No, no quiero pastillas. –dijo
- De acuerdo. –tomó su silla y rodeo su escritorio para ponerse a su lado- tómate tu tiempo. 

Se moría de ganas por confesarle todo lo ocurrido con Harold. Pero por alguna razón, no conseguía aclararse. Por un lado, cada vez que recordaba a Harold y su historia de amor con él, lo impedía. Pero por otro, dada su profesión, debía hacer lo correcto y denunciarle. Jordi la miraba impaciente. No era tonto. Además, estaba dispuesto a sacarle la información que venía a proporcionarle, fuese lo que fuese.
- ¿No será por mi proposición del otro día? –preguntó preocupado
- No es eso. –dijo secándose los ojos- No sé cómo empezar. Incluso me da hasta vergüenza.
- Si tienes un problema, puedes contar conmigo. –dijo sincero
- Hace unos meses, conocí a un hombre –empezó
- Me parece bien… -contestó
- Comenzamos una relación. Es cierto que es un hombre extraño, pero ¿Quién no lo es hoy en día?
- Sinceramente, Jimena, no entiendo nada. –dijo dubitativo
- Quiero decir, que esa persona, no es lo que aparenta. 
- Sigue…
- El otro día cuando tuvimos la reunión con Inteligencia, el retrato robot que sacó…
- Sigue…
- Pues se parece mucho. Incluso diría que es el. 
- ¿Quién? ¿Juan Abellán? ¿Tienes una relación con Juan Abellán? –aquello le alertó
- Por favor Jordi, bastante mal lo estoy pasando ya…
- Perdona Jimena, pero si conoces a ese hombre, debo saberlo
- Bueno, pues ese día quedé con él como otras veces. Solo que traté de que me llevara a su casa. Traté de sacarle más información.
- ¿Lo conseguiste?

Jimena se volvió a romper. Asintió la cabeza para confírmaselo.
- ¿Qué has averiguado? ¿Quién es ese hombre?
- Se llama Harold Bryne, al menos eso dice su pasaporte. 
- ¿Tienes alguna foto con él?

Sacó su móvil y le mostró una de las fotos que se hicieron en su primera cita.
- Joder Jimena… -abrió los ojos de par en par al compararla con el retrato robot-… son idénticos. Tenemos que interrogarle
- Espera… ahí más…-dijo antes de que llamara por teléfono
- ¿Qué más sabes?
- Jordi, me gustaría pedirte un favor…-se levantó-… todos me mirarían mal si supieran que este señor ha sido mi novio.
- No te preocupes por eso –la tranquilizó
- Como te digo, hay más…-le miró excesivamente seria
- Dime
- Este hombre, tiene un plan para robar un banco. El banco donde estaba como director Arturo Gil. 
- ¿Tienes pruebas?
- No he podido recoger pruebas  físicas, pero te puedo contar todos los detalles. Los implicados. Sus nombres. Todo.

Aquello dejó perplejo al comisario. Que la miraba desconfiado, pero pensativo.
- Ya entiendo…-dijo sentándose-… quieres que los pillemos. 
- Así es Jordi…
- Empieza a relatarme todo. –le ordenó


Estuvieron casi dos horas estudiando el plan de Harold. Jordi la miraba orgulloso. Aunque se había puesto en peligro al infiltrarse por su cuenta, tenían un caso casi resuelto antes de que se cometiera el crimen. Esa misma noche, Jordi puso en conocimiento al agente Andrés Cárdenas, de Inteligencia. El día del atraco seria al día siguiente por la noche, y deberían preparar todo el dispositivo para detenerlos. Si los detenían en pleno proceso, no necesitaban más pruebas para encarcelarlos de por vida. Notó que Jimena estaba más triste a medida que pasaban las horas. Entendía perfectamente, que se sintiera culpable de delatar a la persona que amaba. Incluso sentía lastima por ella. Quizá sería mezquino por su parte, pero podría ser una oportunidad para él. Desde que se separó de Isabel, debido a las infinitas horas que pasaba en la oficina, no se había fijado en ninguna otra mujer. Pero Jimena, le llamó la atención enseguida. Le encantaba las pecas que asomaban en su cara. Le daban un aire inocente que le gustaba. Eran casi las cuatro de la mañana, y se acercó a ella con un café.
- Muchas gracias…-dijo ella sujetando el vaso caliente con las dos manos.
- Esta casi todo listo. –dijo el mirándola pensativa- Jimena… has hecho lo correcto. Todos los datos que nos has dado, parecen fiables. Todo cuadra. Quería venganza. Matar a las personas que le arruinaron la vida. Además de llevarse un dinero que no le pertenece. 
- Lo se Jordi…-dijo apenada-… solo que estoy decepcionada. 
- Con respecto a eso… -no sabía cómo sacar el tema-… sé que no es el momento, pero quiero que sepas, que puedes contar conmigo…
- Eres insistente…-le miró con media sonrisa
- Disculpa de nuevo…-se sintió avergonzado

Después del café, Jordi la mando descansar. Al fin y al cabo, seguía infiltrada, aunque no era parte participativa del robo. Su misión era esperar a Harold en un lugar indicado, para escapar juntos. Al llegar a casa, encendió la ducha. Necesitaba darse una ducha bien caliente. Estaba muy dolida, y lloró largo y tendido bajo el agua. No tardó en acostarse. Dormirse, le costó mucho más. Esa misma noche, vería como se llevaban detenido a Harold. No le agradaba la idea ni mucho menos. Sentía rabia de sí misma, por haberse enamorado de aquel hombre. Pero también arrepentida de haberle delatado. Aun lo quería. Por un momento pensó en advertirle. Aunque la sola idea de convertirse en cómplice, le aterraba. Más después de todo el operativo que habían montado. A quién podrían llevarse detenida era a ella. Fuese cual fuese el final, perdía. 

Comentarios

Cris Albala ha dicho que…
Pero el encuentro con ella no fue casual... la estará engañando??? quiero que gane Harold...